Editado por Carolina Ahumada

La semana del 12 al 16 de abril, se celebró en Viena, Austria la 64° sesión de la Comisión de Estupefacientes organizada por la oficina de de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) tanto de manera presencial como virtual en el marco de la pandemia de COVID19. La 64ª sesión reúne a unos 1400 participantes de 128 países, 19 organizaciones intergubernamentales y 72 organizaciones no gubernamentales y se abordarán diversos temas relacionados a las políticas de drogas en el mundo. Paralelamente se realizarán 110 eventos de forma virtual a lo largo de la semana.

Dicho periodo de sesiones  se realiza en el marco de la conmemoración del 60º aniversario de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes y el 50º aniversario del Convenio de 1971 sobre Sustancias Psicotrópicas que, junto con la Convención de 1988 constituyen la piedra angular del sistema internacional de fiscalización de drogas.

Quienes formamos parte de YouthRISE estuvimos atentxs a los debates y presentaciones que se hicieron a lo largo de toda esa semana y también, asistimos a numerosos side events o eventos satélite. Hicimos vlogs con los resúmenes de cada día en nuestro canal de youtube (en inglés).

En este blog les hablaremos de 2 eventos satélite que consideramos de relevancia o que ilustran la situación respecto de la cuestión de drogas en la región latinoamericana. Esos eventos son: Shifting the needle The Impact of Global Drug Policy on Women (Moviendo la aguja: El caso latinoamericano del impacto de la política de drogas en las mujeres) y The impacts of Covid-19 on Young People’s Drug Use (Los impactos del COVID19 en el uso de drogas de los jóvenes). También recomendamos mucho los eventos Legal regulation through a Development Lens (Regulación legal a través de una mirada de desarrollo), el cual explica de manera muy clara los procesos de regulación del cannabis en México y el proyecto de ley para la regulación del mercado de cocaína en Colombia y Adult drug use and regulation: the future of drug policies (Regulación y uso adulto de drogas: el futuro de las políticas de drogas), evento en el que se presenta el libro de Carl Hart, Drug use for grown ups. Chasing liberty in the land of fear y se hace un llamamiento a salir del closet psicoactivo en pos de reconocernos como usuarios de drogas funcionales y que llevan adelante una vida normal, o mejor dicho, que responden a las demandas diarias de la vida de alguien que estudia, trabaja, lleva adelante una familia, etc. 

Shifting the Needle: The Impact of Global Drug Policy on Women.

  • Escrito en inglés por Ailish Brennan, traducido por Carolina Ahumada.

Disponible para volver a verlo en español aquí

Shifting the Needle: The Impact of Global Drug Policy on Women es un libro publicado en 2019 por Emerald Publishing y editado por Julia Buxton, Giavana Margo y Lona Burger y fue el tema de un evento satélite en la CND de este año. El libro y el evento satélite discuten cómo las mujeres, en toda su diversidad, se ven afectadas por la política de drogas. Organizado por Penal Reform International y coorganizado por CELS, Dejusticia, el Consorcio Internacional de Políticas de Drogas (IDPC), el Instituto de Justicia de Tailandia y la Oficina de Washington para América Latina, incluyó presentaciones de escritores de varios capítulos del libro. Comenzó con las palabras de apertura de Elizabeth Broderick, relatora especial de la ONU sobre discriminación contra mujeres y niñas, quien discutió las dificultades que enfrentan para centrar los problemas que enfrentan las mujeres en el debate mundial sobre políticas de drogas. Los problemas que enfrentan las mujeres en el uso de drogas son diversos y, a menudo, enfrentan discriminación y penas desproporcionadamente severas como resultado de delitos relacionados con las drogas. Se involucran en delitos relacionados con las drogas de maneras que son diferentes a los hombres y por razones que son diferentes a las de los hombres, a menudo como resultado de la influencia o coerción de los hombres en sus vidas, mientras que el sistema legal a menudo hace juicios morales sobre ellas, resultando en una sentencia más dura. 

Isabel Pereira-Arana de Dejusticia habló a continuación sobre el capítulo que escribió en conjunto con Lucía Ramírez sobre las mujeres que cultivan coca en Colombia y el impacto de las políticas de drogas en ellas. La presentación comenzó con el papel de la mujer en las fincas de coca, mostrando que las mujeres a menudo cumplen muchas funciones, tanto en la industria como en la comunidad en su conjunto. Las mujeres participan en todas las etapas del cultivo, incluida la preparación de alimentos para los trabajadores, el procesamiento de los cultivos y la participación en el comercio en sí. Sin embargo, también cumplen roles importantes dentro de la comunidad y dentro de la familia, asumiendo la responsabilidad de muchas tareas en las tres áreas de sus vidas. Las mujeres vieron el comercio de coca como una influencia muy positiva en sus vidas, ya que les proporciona un medio de vida y dinero para mantenerse a sí mismas y a sus familias. Por otro lado, vieron al Estado como un factor muy destructivo, que evoca imágenes del ejército invadiendo su aldea y destruyendo las cosechas, o la fumigación de glifosato sobre su aldea desde aviones.

Dasha Matyushina-Ocheret, consultora de ONUSIDA, discutió las barreras para acceder a la atención médica para las mujeres que consumen drogas en la región de Europa del Este y Asia Central (EECA) y presentó algunos hallazgos crudos sobre la situación en la región. La prevalencia del VIH entre las personas que se inyectan drogas es alta: en Estonia, el 61% de las mujeres que se inyectan drogas viven con el VIH en comparación con el 48% (también extremadamente alto) de los hombres. En muchos países, el legado soviético se puede ver en forma de «registros de drogas», un sistema aún vigente desde la era soviética donde las personas que consumen drogas deben ingresar a un registro para acceder a los servicios. Esto, por supuesto, presenta una barrera masiva para que las mujeres accedan a los servicios, ya que muchas temen perder los derechos de custodia de sus hijxs, entre otras cosas, si están en este registro. Una mujer fue citada diciendo «automáticamente soy una madre disfuncional porque estoy en el registro de drogas». Hay mucho trabajo por hacer en la región (y en todo el mundo) para mejorar el acceso de las mujeres a los servicios, especialmente si queremos alcanzar la meta del 2030 de acabar con el sida.

A continuación, escuchamos a Chontit Chuenurah, del Instituto de Justicia de Tailandia, quien coescribió un capítulo junto con Ukrit Sornprohm, centrado en las mujeres en las cárceles del sudeste asiático, específicamente en el contexto de las Reglas de Bangkok (Bangkok Rules). Filipinas y Tailandia tienen dos de las tasas más altas de hacinamiento en las cárceles del mundo, impulsadas principalmente por duras políticas de drogas, con el 80% de todas las personas en las cárceles tailandesas por delitos relacionados con las drogas. Como resultado del enfoque severo de la política de drogas, los factores atenuantes no se consideran en las condenas por drogas. Esto lleva a que las mujeres enfrenten duras penas por tráfico de drogas sin tener en cuenta las circunstancias en las que se encuentran, potencialmente de forma involuntaria. Chontit discutió la importancia de tomar en consideración los factores de vulnerabilidad de género y las desigualdades que pueden haberlos llevado a este punto. También debemos seguir trabajando para aplicar las Reglas de Bangkok, incluso para promover medidas no privativas de la libertad, especialmente para los delitos menores relacionados con las drogas. También es necesario involucrar a una serie de partes interesadas, incluidos estudiantes de derecho y fiscales, en la aplicación de las Reglas de Bangkok, en lugar de centrarse en mejorar la situación dentro de las cárceles.

Finalmente, Monica Marginet Flinch de Metzineres en Barcelona habló mucho más personalmente sobre sus propias experiencias como mujer que usa drogas y cómo ha sido impactada por las políticas que se están discutiendo e implementando en la CND. Usa drogas desde que tenía 17 años y fue arrestada y encarcelada durante 12 años. Este encarcelamiento provocó muchos problemas de salud y, tras su liberación, no estaba preparada para la vida fuera de la prisión. No tuvo acceso a los servicios necesarios y comenzó a consumir heroína. Su vida cambió cuando logró acceder a un departamento que estaba reservado para mujeres con condenas previas y fue allí donde comenzó a estudiar y se licenció. Junto con otras mujeres con experiencias similares, eventualmente se unieron para crear un grupo de apoyo para mujeres recientemente liberadas de prisión con el fin de llenar los vacíos que experimentó cuando fue liberada. Crearon la organización Metzineres y continúan su trabajo con mujeres vulnerables que consumen drogas, brindándoles un espacio seguro libre de estigma y discriminación.

El side event fue una mirada extremadamente importante a los problemas que enfrentan las mujeres que usan drogas, temas que a menudo se pasan por alto sistemáticamente en los debates sobre estas políticas. Las mujeres que consumen drogas y las mujeres que están involucradas en el tráfico de drogas enfrentan muchos problemas similares a los de los hombres, pero enfrentan una miríada de problemas adicionales específicos para ellas como mujeres, ya sea el estigma adicional que conlleva ser mujer, o presiones sociales adicionales como ser sostén de una familia y, a menudo, de una comunidad. Es grandioso tener tales discusiones en un foro como la CND, pero como dijo Elizabeth Broderick en sus comentarios de apertura, «poner a las mujeres en la agenda de la política global de drogas se encuentra todavía en una etapa temprana de lo que probablemente será un largo viaje».

The impacts of Covid-19 on People’s Drug Use.

  • Notas en Español por Humberto Rotondo. 

Este fue el evento satélite organizado por Students for a Sensible Drug Policy junto a YouthRISE. Único side event llevado a cabo por jóvenes y para jóvenes. Dicho evento trató sobre los impactos de la pandemia de COVID 19 en el uso de drogas en los jóvenes. Participaron representantes de SSDP Reino Unido, YouthRISE, Intercambios Asociación Civil y SANPUD (Red Sudafricana de Personas que Usan Drogas).

Exposición de Dasha Anderson, Reino Unido

El 11/12/2020, se llevó a cabo una encuesta a nivel nacional, abarcando a 1.080 estudiantes que usan drogas, con la finalidad de detectar cambios en su patrón de consumo por las medidas de cuarentena aplicadas durante la pandemia. 

Hallazgos: i) Drogas más usadas: cannabis; ketamina; cocaína; mdma y nóos (nootrópicos, o comúnmente llamadas drogas inteligentes. ii) Contra intuitivamente, hubo un incremento en el consumo de drogas de fiesta. iii) A pesar de las restricciones, 78% de los encuestados declararon que fue fácil obtener sus drogas. Y 37% de ellxs declararon haber comprado sus drogas en línea. iv) En cuanto a la salud mental, en promedio lxs encuestadxs indicaron niveles moderados de estrés, ansiedad y depresión.  De los encuestadxs, sólo el 24% recibía o estaba por recibir tratamiento en salud mental. v) Principales motivos para consumo: Aburrimiento 27%; escape de la realidad 17%; aliviar síntomas de depresión 17%. vi) 40% de lxs encuestadxs siente que tiene más razones para consumir drogas por la pandemia. vii) Tan solo el 20% de lxs encuestadxs tuvo acceso a información de reducción de daños sobre drogas ilícitas. 

¿Qué hizo SSDP ante estos resultados? 

El ejemplo de Durham: El capítulo de SSDP Durham realizó una serie de medidas y actividades: i) armaron un newsletter enfocado en información relevante para personas que consumen drogas en tiempos de pandemia. ii) Volanteo en pubs. iii) Crearon un producto de reducción de daños y Covid-19, en formato pdf. iv) Entrega de kits de testeo de drogas. v) Campaña de consumo responsable de alcohol en las universidades.  

En el Reino Unido, existe una lamentable falta de campañas de reducción de daño basadas en información. 

Exposición de Ailish Brennan, Irlanda:

Comentó sobre la respuesta de YouthRISE ante la pandemia. Al ser una organización tan internacional, y por ende tan virtual, nos adaptamos bastante bien a la pandemia, por más que algunas organizaciones de nuestros miembrxs tuvieron más dificultades. Hubo financiamiento para asistencia y prevención de Covid-19 bajo el programa Small Grants.

Argentina: Intercambios Asociación Civil, mediante su Proyecto de Atención en Fiestas (PAF) realizaron intervenciones de reducción de daño en contextos de fiesta, iniciando conversaciones en lugares estratégicos donde se congregan usuarixs con la finalidad de educarles respecto a la reducción de daños y cuidados frente al Covid-19. También se realizaron entregas de kits conteniendo equipo de protección y otros materiales de reducción de riesgos y daños. 

Pakistan: De la mano de la Idala Welfare Organization,  se llevaron a cabo una serie de talleres de reducción de daños y reforma de política de drogas, además de asistencia directa. Estas actividades se llevaron a cabo en tres pueblos rurales, donde nunca antes habían llegado. Pese al inicial escepticismo de los pobladores debido a su desconfianza en el Estado, lxs pobladores terminaron satisfechxs con las intervenciones.  

Nepal: Se organizó un esfuerzo de asistencia directa, y la creación de una despensa libre para personas jóvenes que usan drogas. Esta acción se llevó a cabo en dos asentamientos humanos en Katmandú, teniendo a 60 beneficiadxs. Organizaciones vecinales y usuarixs de drogas recibieron formación sobre reducción de daños por primera vez. 

Si bien la asistencia directa no es el enfoque de YouthRISE, el haber actuado así frente a la pandemia fue crucial. 

Exposición de Carolina Ahumada, Argentina: 

El Estado argentino, para evitar el colapso sanitario e incremento exponencial de los casos ante la primera ola de COVID19 en el 2020 decretó una cuarentena estricta desde fines de marzo a fines de agosto, que causó fatiga e incumplimiento de las medidas de aislamiento. 

Ante esta situación, Intercambios Asociación Civil, su Proyecto de Atención en Fiestas (PAF!), con el apoyo de YouthRISE, realizaron dos estudios para verificar los patrones de consumo de las personas que usan drogas en Argentina, en el contexto de la pandemia.  

Enfoque del estudio: demostrar la existencia/aumento de estigmas alrededor de las personas jóvenes que usan drogas, con enfoque en tres intersecciones: el estigma, el uso, y las sustancias en sí.  

Se recabó información de dos maneras, una encuesta online cuanti- cualitativa, más de dos mil personas encuestadas durante 5 meses recolección de data a través de redes sociales y una estrategia bola de nieve con cuestionario online autoadministrado. En la primera estrategia, se midió la frecuencia y uso de sustancias psicoactivas en contexto de aislamiento y se buscó recibir descripciones sobre el uso recreativo de drogas y se compararon estos nuevos hábitos con los anteriores a la pandemia.  El estudio arrojó un resultado claro: una reducción en el consumo en general debido a la falta de contextos de fiesta. En la segunda estrategia participaron 66 personas, donde se evaluaron 8 ejes temáticos: i) estado anímico; ii) tipos de droga consumida; iii) efectos del uso de drogas; iv) manejo de dosis y cantidades; v) problemas/conflictos al momento de adquirir las drogas; vi) formas de adquirirlas; vii) precios; viii) prevalencia indirecta. Pueden chequear el informe final aquí.

¿Qué se hizo con esta información?: Se ajustó la estrategia de redes sociales, se planearon nuevas intervenciones y se crearon materiales especialmente diseñados para el contexto pandémico. 

Exposición de MJ Stowe, Sudáfrica: 

Se realizaron una serie de encuestas a vendedores minoristas de drogas en Sudáfrica, para averiguar  cambios en sus patrones de conducta frente a la pandemia, y cómo ésta afectó sus cadenas de suministro y sus mercados. 

Dimensión de la encuesta: Nueve ciudades en Sudáfrica, donde se preguntó respecto a los distintos tipos de droga en venta, cantidades, tipos de clientes e impacto de la pandemia en sus operaciones. La encuesta terminó siendo amplia, no sólo comprendiendo a minoristas sino también a vendedores más al por mayor. En total, se entrevistaron a: 103 vendedores de heroína, 20 de metanfetamina y 30 de cocaína/crack. 

De los 171 vendedores entrevistados,  el 92% se identificaron cómo hombres y el 8% cómo mujeres. Las cantidades vendidas en promedio, son de 100 g semanales de heroína. 42g de cocaína y 50g de metanfetamina. Sus ventas se redujeron en dos tercios (2/3). 

Conclusiones: Si bien la encuesta es relativamente pequeña, sirve como una importante base para futuras investigaciones, habiéndose establecido importantes conexiones. Es momento de incluir a los vendedores dentro de las políticas de drogas. La reducción de ventas y la disrupción de la cadena de suministros probablemente sea temporal, atada a las medidas de cuarentena y toque de queda producto de la pandemia.

Esta sesión de la CND fue la primera para algunxs de nuestros IWGs, como Anami Michael, MJ Stowe y Florencia Manns- Fuenzalida. En palabras de ellxs: 

«La sesión 64 de la CND fue la primera vez y tuve el honor de asistir como un IWG de YouthRISE. La participación de los jóvenes desafiando los estereotipos negativos de los jóvenes; jóvenes que se movilizan y expresan sus opiniones sobre diferentes temas diversos de todo el mundo y tener estas opiniones consideradas en las decisiones que los afectan fue lo más destacado. La conferencia fue excelente, me abrió la mente y los conocimientos adquiridos superaron mis expectativas a pesar de que se celebró virtualmente».

Anami Michael.

Me acabo de unir al Youth RISE IWG y desde el minuto uno, me ha emocionado. Me dieron la oportunidad de ir a mi primer CND y fue una experiencia que definitivamente quiero volver a vivir. Sin embargo, no a través de las pantallas ni del formato online, ya que se pierde la parte más importante de este tipo de encuentros: compartir ideas, opiniones, experiencias y conocer a personas que llevan haciendo esto desde hace mucho tiempo. Aun así, estoy gratamente sorprendida. Tanto la organización como la comunicación entre los miembros de YouthRISE, así como el nivel de conocimiento sobre las políticas de drogas, me han motivado aún más a participar”.

Florencia.

Asistir al 64º período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes fue una novedad para mí y, con el formato híbrido que permite la participación en línea, estuve expuesto a una variedad de sesiones que eran relevantes para las áreas de trabajo en las que estoy involucrado actualmente. Encontré valor en la gama de diversos eventos paralelos, que no solo fueron informativos sino que me permitieron establecer nuevas conexiones y relaciones. Si bien el formato en línea hizo posible la CND este año, ser digital también tuvo varios inconvenientes.

MJ Stowe.